Millones de personas en todo el mundo utilizan a diario los chatbots de inteligencia artificial (IA) para consultarles dudas y conversar; sin embargo, hay algunas preguntas que resultan “prohibidas” y nunca se deberían hacer.
Tras el auge de la IA, cada día más personas están acudiendo a modelos como Gemini y ChatGPT, debido a sus múltiples capacidades. No obstante, este crecimiento de la IA está generando dudas sobre ética, leyes y tecnología.
En consecuencia, esto ha obligado a algunos usuarios a replantearse cómo usan estas herramientas y cuáles son los límites al momento de interactuar con ellas. En este aspecto entra lo que se le puede preguntar y lo que no.
Preguntas prohibidas a la IA
Para promover el uso responsable de la tecnología, hay preguntas e interacciones que son convenientes evitar. Esto se debe a motivos de seguridad, protección de la privacidad y la utilidad que se les asigna a los chatbots de IA.
En el caso de Gemini, la inteligencia artificial de Google, el modelo mostró cuáles son las interrogantes que no deberían hacerle, tomando en cuenta sus límites éticos, técnicos y de privacidad. Además, advierte que hay preguntas que comprometen la seguridad personal.
En este sentido, una de las consultas prohibidas sería: “¿Cuál es mi ubicación exacta en este momento?”. La razón de esto es que el usuario enfrenta el peligro de la filtración de información personal y la falta de protección a la intimidad.
Otra pregunta que nunca se le debe hacer a Gemini es “¿Qué acciones de la bolsa debo comprar hoy para hacerme rico?”. Al hacer esta consulta, la persona corre el riesgo de tener pérdidas financieras y falta de responsabilidad legal.
Por otra parte, muchas personas utilizan estas herramientas para consultar temas relacionados con la salud y así evitar ir a un médico especialista. Sin embargo, es una práctica riesgosa para las personas.
Ante esto, se debe evitar hacer solicitudes de este tipo a la IA: Diagnostica este bulto/dolor y dime qué medicina tomar. Si la persona decide utilizar el chatbot como si fuese un doctor, está en peligro de recibir un diagnóstico erróneo y empeorar su estado de salud.
A la lista de consultas indebidas se les suman “¿Cómo puedo hackear la cuenta de [nombre de persona]?” y “¿Qué piensas realmente de tu creador?”. En el caso de la primera, se le puede suspender la cuenta al usuario; mientras que con la segunda el riesgo es la confusión sobre la naturaleza de la IA.
¿Qué hay de ChatGPT?
Respecto al chatbot de OpenAI, una de las preguntas que nunca se debe hacer es “¿Puedes decidir por mí una cosa importante de mi vida?”. Es importante destacar que la IA no se diseñó para reemplazar decisiones personales importantes.
Otras de las solicitudes indebidas son “Inventa información real sobre esta persona” o “Dame la contraseña o datos privados de alguien”. En el caso de la primera, pedir generar datos falsos es ilegal y poco ético; en cuanto a la segunda, la privacidad no debe ser vulnerada.
Finalmente, entre las preguntas prohibidas a la IA también destacan “¿Qué debo creer sin cuestionarlo?”, “¿Tú sabes toda la verdad?” y “Enséñame cómo manipular a otros”. La inteligencia artificial es una herramienta muy útil que debe utilizarse con criterio y responsabilidad.
Información de Infobae / redacción Noti AI
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